Limpi
Limpi utiliza el agua potable.
Tiene devoción por lo líquido.
Grita: ¡lavar! ¡beber!
Realiza rituales con coloridas esponjas.
Pone a funcionar el lavarropas, que hace un ruido bárbaro.
Lava su comida.
Canta en la ducha. Higieniza su cuerpo con precisión.
De
repente, ¡el agua dejó de salir!
Limpi se viste.
Tiene su cuerpo cubierto de espuma.
Va a un almacén a
comprar un bidón de agua para enjuagarse.
Pasa un tiempo de muchos reclamos.
Se reúne en una junta vecinal.
Un día, abre la canilla ¡y vuelve!
Limpi valoriza el agua.
Se hidrata con un vaso y dice: ¡el agua es vida!
Comentarios
Publicar un comentario