Fragans
¡se perfuma todos los vericuetos del cuerpo!
Su aroma no es fugaz, pues queda en el ambiente
cuando ya no está presente.
Se escucha: ¡por aquí pasó Fragans!
En un comercio, están acomodados los envases de
perfumes.
Uno al lado del otro.
Se los prueba con ímpetu. Huele con pasión.
Recuerda distintos tiempos aromáticos.
También valoriza las esencias artesanales.
Fragans habita una ciudad de árboles, cuyo aroma es
una guía para el transeúnte.
Realiza “teatro ciego” para estimular la imaginación.
Crea cuadros inmersivos de aromas.
Forja una memoria de olores.
Con sus acciones deja una huella en el espacio.
Se oye: ¡por aquí pasó Fragans!

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